Revolution: un documental sobre el cambio necesario

He tenido la oportunidad de ver en primicia el documental de Rob Stewart, Revolution. Rob es un ambientalista canadiense, amante de los océanos y conocido por su trabajo en defensa de los tiburones con su documental Sharkwaters.
En Revolution quiere ampliar su investigación, ya que se ha dado cuenta de que la defensa de los tiburones es solo una pieza de un rompecabezas mayor: la acidificación de los océanos, causa en parte por el exceso de CO2 en la atmósfera, causado a su vez por el estilo de vida occidental e insostenible. La población siente que ha perdido el control de su destino, en manos de unos políticos que no toman las acciones que les demandan, embarrados en un capitalismo clientelista y voraz.Rob Stewart Revolution
A lo largo de más de hora y media, Rob va combinando bellas imágenes del océano, al nivel de National Geographic, junto con entrevistas a expertos, científicos y políticos preocupados por la conservación del medio ambiente.
La cadena de causas es clara, y con dramáticas consecuencias. Se ha demostrado que todas las extinciones masivas en la historia geológica se han visto precedidas de cambios importantes en el océano como su acificación, proceso que está ocurriendo actualmente.
Una prueba de ello es la lenta pero constante desaparición de los corales a nivel mundial, y se estima que, a este ritmo, su destrucción total ocurrirá en menos de 30 años. La acidificación de los océanos, provocada por la mayor absorción del CO2, es al final, un primer síntoma de la en enfermedad que sufre nuestro planeta: infección por humanos con estilo de vida occidental.
El cambio climático, el gran elefante blanco en la sala de todas las conferencias internacionales, es ya una evidencia, que lejos de arreglarse, está empeorando según los países en desarrollo copian nuestro estilo de vida.
El auge de los hidrocarburos no convencionales, maravillosamente mostrado en la película con las fantasmagóricas imágenes de los Tar Sands en Alberta, ha vuelto a devolver al mundo la tentación de los hidrocarburos baratos.
Ello, que sin duda está retrasando el cambio a las energías renovables, está empujando, como efecto positivo, la reducción del uso de carbón. La importante campaña actual contra el carbón en uso eléctrico está empezando a dar sus frutos, como se puede ver en este artículo.
Cada año se genera en EEUU menos electricidad con carbón, y el efecto global es la reducción de las emisiones (aunque se esté sustituyendo por gas natural barato, que emite menos).
Es interesante como Rob presenta a la gente joven en la película. Los herederos del mundo futuro tienen mucho que decir en las externalidades generacionales, y poco se les escucha.
La pérdida de poder de los ciudadanos en la democracia capitalista y la lucha de las generaciones, entre la vieja escuela (mayores de 50 años) que controla el mundo y las nuevas generaciones (menores de 40) es evidente. Los Millenians, Generación X, etc van poco a poco desplazando a los Baby-boomers, y tienen una escala de valores totalmente distinta. La conservación del medio ambiente, la sostenibilidad, la justicia y honradez, así como una visión distinta del éxito personal, basada en objetivos más sociales, sin duda va a cambiar el mundo. Esperemos que para entonces, la enfermedad humana de la tierra sea curable.

Energía marina: aprendiendo a nadar

Acabo de venir de un evento organizado por la Harbor Association for Industry & Commerce sobre energía marina. El seminario reunía a varios de los expertos más importantes en este área en SoCal. Se ha celebrado en Long Beach, muy cerca del Queen Mary, un barco-museo en una zona portuaria preciosa.
La impresión que me ha quedado sobre el desarrollo de la energía marina en EEUU es que está todavía en fase experimental y comenzando la de demostración. Nada diferente a España, aunque nosotros estamos un pasito adelante con proyectos como el de Santoña, de Iberdrola.

Generador marino de OPT en Santoña, para Iberdrola
Generador marino de OPT en Santoña, para Iberdrola

Las ventajas de este aprovechamiento energético son similares al resto de las renovables, aunque quizás la gestionabilidad y el factor de capacidad de la marina sea mejor que el resto de las renovables. El potencial en EEUU se estima de 49.000MW, lo que supondría un 17% en el mix actual.
Los invenientes son, aparte de los que tiene en el resto del mundo, los propios de EEUU iguales para todas las renovables aquí. Se resumen en dos, capacidad de evacuación y permiting. El primer issue, no solo implica la adecuación de las actuales líneas (que están infra dimensionadas) si no también la creación de nueva infraestructura para transportar la energía desde las plantas a la costa. El segundo problema, es la inmensa burocracia que hay que vencer para realizar un proyecto de estas características. Y en este caso, se puede decir que es incluso peor que para el resto de las renovables, dado el desconocimiento y la novedad. En EEUU, las aguas hasta 3 millas son competencia estatal y a partir de hay federal. Así que lo más probable es que haya que lidiar con los dos estamentos, ya que la mayoría de este tipo de plantas se instalan mar adentro. En el lado federal, el responsable es la FERC.
Lo que si es fascinante es la capacidad de invención en los distintos devices que se están desarrollando para transformar la energía del movimiento del agua en electricidad. Muchos de los artefactos son bastante ingenuos, pero otros tienen bastante buena pinta.
Mi conclusión, es que formaran parte del mix, no tanto como el 17%, pero si paree más razonable entre un 2 y un 6% de aquí a veinte años. De momento sigamos disfrutando del mar con el respeto que se merece, ya que por ahora no conseguimos doblegar su potencial de forma rentable.

Bonitas vistas desde el puerto de Long Beach
Bonitas vistas desde el puerto de Long Beach