Concentración Fotovoltaica, con el banco hemos topado

Con motivo de la feria Solar Power International 2010, celebrada el pasado mes de octubre, tuve la oportunidad, gracias a Pedro Banda, amigo de ISFOC y gran experto en fotovoltaica, de visitar una planta de Concentración Fotovoltaica. La planta está diseñada y construida de SolFocus, de las pocas empresas en el mundo que ya es capaz de construir este tipo de centrales. La planta es aproximadamente de 1MW de potencia y representa actualmente la planta más grande del mundo en esta tecnología. Se encuentra en Victorville, pueblo a mitad de camino entre Los Angeles y Las Vegas, donde ya comienza el desierto, pero en territorio todavía de California.

Panel concentracion fotovoltaica

La planta vende la energía a un instituto cercano, y está ubicada en los terrenos de esta. Al ser una instutución pública el permiting les resultó más fácil, pero están de acuerdo en que en California es una autentica pesadilla. La energía sobrante la venden a la red, no dijeron precios, pero me imagino que el PPA no será alto. La instalación es comercial pero casi de demostración, ya que no existen más de cinco en todo el mundo. Otra de ellas está en Puertollano, construida también por SolFocus para ISFOC.

Las ventajas de la CPV (Concentracion Fotovoltaica) es la reducción de costes que implica el uso de menos silicio para la misma potencia de salida, ya que a través de unos pequeños espejos se concentra la luz solar en las pequeñas placas fotovoltaicas. Por tanto para el mismo área de captación que un panel normal, se emplea menos silicio, que es el elemento más costoso de un panel. No obstante, para ello, el seguimiento o tracking ha de ser más exacto que un panel estandar de doble eje, ya que ha de ir perfectamente alineado con la radiación normal directa. Ello implica estructuras y cimentaciones más robustas.

Concentracion fotovoltaica

A pesar de ello, el impedimento más grande de esta tecnología por ahora, es la “maldita” bancabilidad (mala traducción de bankability), es decir que alguien tenga narices a financiar un proyecto con una tecnología tan nueva. Los bancos, en un contexto de restricción de crédito y pánico al moroso, cada vez actúan más como ingenieros, y analizan todos los componentes de un proyecto fotovoltaico, mirando la calidad de los módulos, del inversor, las garantías, y sobre todo los años de experiencia probada. Y ahí es donde la CPV falla. Frente a la gran experiencia en fotovoltaica tradicional, la CPV sólo tiene unos cuantos proyectos en su historia. Por tanto es complicado que un banco financie estos proyectos por ahora. Tiempo ha de pasar y trabajo, como el de ISFOC y el de SolFocus, se ha de realizar para que esta tecnología llegue a ser un opción.